Ballena franca del Atlántico norte

La ballena franca del Atlántico Norte, a un paso de la extinción -  EcoPortal.net

La ballena franca del Atlántico norte se puede identificar fácilmente por los callos blancos en su cabeza, que son muy notables contra el cuerpo gris oscuro de la ballena. Tiene un lomo ancho sin aleta dorsal y una boca larga y arqueada que comienza por encima del ojo. Una ballena barbada, se alimenta nadando a través de un enjambre de plancton con la boca abierta y la cabeza ligeramente por encima de la superficie. Las ballenas francas se encuentran con mayor frecuencia en aguas costeras, especialmente durante la temporada de reproducción.

La ballena franca del Atlántico norte es una de las ballenas grandes más amenazadas, con una larga historia de explotación humana y sin signos de recuperación a pesar de la protección de la caza de ballenas desde la década de 1930. Ahora se encuentra principalmente a lo largo de la costa atlántica de América del Norte, donde se ve amenazada por enredos en artes de pesca y colisiones de barcos. Algunos científicos creen que estas ballenas se han extinguido en el este del Atlántico norte y ahora solo sobreviven a lo largo de la costa este de Estados Unidos y Canadá.

Las poblaciones del Atlántico norte han sido diezmadas por la histórica sobreexplotación de la industria ballenera. La especie recibe su nombre de los primeros balleneros, quienes las consideraban las ballenas «adecuadas» para cazar. Hoy en día, la especie está amenazada por colisiones de barcos, enredos en redes de pesca y separación de las áreas de parto debido al tráfico marítimo. Con una población tan pequeña y de lento crecimiento, cualquier factor amenazante puede tener un impacto significativo.

RUIDO DEL OCÉANO

Un estudio científico de 2012 sugiere que el ruido submarino creado por los barcos que pasan podría estar obstaculizando la capacidad de comunicación de las ballenas. Los científicos midieron una cantidad significativa de ruido crónico («smog acústico») en una zona crítica de alimentación de ballenas francas del Atlántico norte. Los resultados indican que las ballenas pueden tener dificultades para escucharse entre sí la mayor parte del tiempo en esa área. Esto puede afectar su capacidad para encontrar comida y parejas, navegar, evitar depredadores y cuidar a sus crías.

La ballena franca del Atlántico Norte se enfrenta a la extinción en 20 años  - Vista al Mar _ Peñíscola _

CAPTURA INCIDENTAL

Aunque son animales grandes, las ballenas pueden quedar atrapadas accidentalmente en las redes de pesca. Tal enredo puede causar lesiones graves o incluso la muerte. Por ejemplo, los aparejos de pesca pueden envolver la boca de una ballena y evitar que se alimente o pueden ahogarse en una red al no poder salir a la superficie para tomar aire.

CAMBIO CLIMÁTICO

El calentamiento de los océanos puede afectar las fuentes de alimento que las ballenas necesitan para sobrevivir. Es probable que grandes parches de plantas y animales diminutos de los que se alimentan se muevan o cambien en abundancia a medida que el cambio climático altera la temperatura del agua de mar, los vientos y las corrientes oceánicas. El cambio en la disponibilidad de alimentos debido a las fluctuaciones climáticas ya ha afectado las tasas de reproducción de la ballena franca del Atlántico norte en peligro de extinción.

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